No hace mucho comenté ciertos aspectos del apartado tres, dando las gracias por lo aprendido y cuestionándome mis propias acciones. Lo cierto es que este blog nació con esa vocación, la de cuestionarse los paradigmas tradicionales de alimentación por ello su nombre "¿Comemos lo que debemos?". Una buena orientación han sido los apartados del curso.
En primer legar hablamos sobre los nutrientes y lo recomendable que podían ser para una dieta saludable.
Que decir del segundo bloque en el que nos metíamos manos a la obra y hablábamos de la cocina y las formas de cocinar.
No nos podemos olvidar del tercero con las intolerancias, los comedores escolares y los estilos de vida saludables.
Todo esto es pura ciencia para ser aplicada en nuestras clases, pero... En mayor o menor medida no lo estábamos haciendo ya. Lo cierto es que como he empezado esta entrada lo que me motivo a iniciar el blog es la unión de sentimientos encontrados. Es bueno comer alimentos con gluten cuando para muchos son un "veneno", podemos cambiarlos por el arroz del cual se nos dice que contiene arsénico y que no debiéramos abusar de el, mejor los vegetales, pero cuidado ya que pueden acular cadmio, quizás la leche, pero muchos consideran que como adultos es antinatural consumirla que la lactasa es una proteína difícilmente digerible por un alto porcentaje de la población, quizás el pescado azul con sus omega 3 pueda ser nuestro salvador, pero la acumulación de mercurio puede ser peligrosa. Y después de todo esto resulta que hay gente que cumple todas las reglas de la buena alimentación tiene el colesterol alto o las transaminasas por las nubes. Otros aseguran que no es un problema de estas personas que lo generan de forma espontánea, sino que tú grupo sanguíneo determina los alimentos que mejor te pueden ir. O quizás necesitamos acudir a la epigenética para ver si lo que hicieron generaciones anteriores, también hay quien cuestiona nuestra pirámide alimenticia y considera que lo importante y esencial son las frutas, verduras y las proteinas, que los cereales y las legumbres no son esenciales,... Y así pudiéramos continuar horas y horas, debate tras debate y lo único que puedo asegurar es que sólo sé que no sé nada de alimentación, que seguir los parámetros tradicionales puede ser muy tranquilizador, pero que vistos los resultados de obesidad infantil en nuestro país quizás debiéramos replantearnos muchas cosas, pero ese es otro debate y probáblemente debíeramos hacerlo en otros foros.
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